
Hoy no solo «celebramos» una fecha en el calendario; en la Escuela Especial Claret conmemoramos la valentía de nuestras familias y la maravillosa forma en que nuestros estudiantes perciben el mundo.
El autismo no es una condición que deba ser «curada», sino una identidad que debe ser comprendida, respetada y apoyada. En nuestros pasillos, aprendemos diariamente que el silencio puede ser una conversación profunda, que un interés intenso es una ventana al talento y que la estructura es el abrazo que brinda seguridad.
«La verdadera inclusión ocurre cuando dejamos de intentar que el niño encaje en el mundo y empezamos a transformar el mundo para que el niño sea feliz en él.»
En este Día de la Concienciación sobre el Autismo, renovamos nuestra promesa como comunidad claretiana: seguir siendo un refugio de aceptación, un centro de excelencia educativa y, sobre todo, un lugar donde cada latido del espectro encuentre su propio ritmo y su propia voz.